Se aproxima el final de éste y el principio del 2004. Vuelven las tan manoseadas frases para expresar el deseo de felicidad. También los consumos de todo...
No falta de nada. Y falta todo. Cada cuatro minutos..., hay un divorcio. La juventud bebe en todas las fuentes del placer. Los mayores..., también. La sed de felicidad cada día es mayor. Se tiene de todo..., pero falta algo que pueda llenar el vacío.

